martes, 26 de agosto de 2008

No me acuerdo de olvidarte

Tiemblo mientras me sincero. Me sincero mientras te observo. Te observo mientras pienso en que te he encontrado, en que he tropezado con el tesoro que nunca antes había imaginado que descubriría. Tan joven, con toda la vida por delante, con miles de millones de deseos que tengo aún por anhelar. Te toco en sueños y te saboreo en pesadillas. En pesadillas, porque al igual que los sueños son algo irrealizable, y para mí, que sea así, sin duda es el peor de los delirios. Y lo sé, tu valentía fue sorprendente. Juntaste tus labios a los míos e hiciste que me callara profundamente. Enmudecí como nunca antes había hecho. Sentí lo inimaginable. Y seguidamente cerré los ojos por miedo a que realmente no estuviera viviendo lo que tantas veces había soñado. Y entonces tiemblo, tiemblo porque te he encontrado.
Cada mañana, cada vez que miro cualquier imagen en la que salga tu boca, tu barbilla o simplemente tu cuello, me traslada de manera inconsciente a aquel día en el que conseguí sumergirme por fin en lo que muchos denominan ‘el deseo’. Y es eso, puro apetito, lo que consigues, de forma sorprendente, crear en mi memoria. Una memoria cansada de sostener recuerdos que sí sirven, porque siempre son de utilidad, pero que duelen como cuando te quemas por sorpresa por la cercanía de esa persona, de ésa que tanto deseas.

···

Ahora es cuando lo veo, ¡Mira! Está ahí, junto a la bombilla que da lucidez a tu vida. Está tras la luna culpable de la quema de todo nuestro decorado absurdo. Es la pasión, el ardor, los nervios que dan vida al ser humano, el deseo, la intimidad. Es el miedo, el descontrol, la valentía y muchas otras cosas más. Es el amor.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

María, si supieras quien soy... La verdad es que no sé qué pensarías, y por eso prefiero no decirte mi nombre. Pero tenía que escribirte. He descubierto tu blog por casualidad y qué grata sorpresa.

Te leeré como se lee una novela, cada día, atendiendo a cada una de tus palabras, que ya sabes que me encantan. Estoy enamorada de cada idea que relatas, de cada sentimiento que plasmas aquí, en tus textos.

Espero que este 'anónimo' no te moleste. Sólo quería decirte una vez más que has sido y eres muy especial para mí. No te olvido. No puedo. Un beso

Anónimo dijo...

Ay Rose Mary...sabes cual es el problema de estar siempre mirando hacia atras?? que no ves lo que tienes delante (igual esto te lo he dicho millones de veces, pero ya sabes que me encanta repetirme, bueno, eso y los refranes de putas, jajaja)

1 besoooo!

Evavaivi dijo...

Hola! He encontrado tu blog por casualidad y solo era para decirte que me encanta lo que has escrito!! de verdad, muy bueno :)

Un beso!