Cierra los ojos
y date cuenta de las vueltas que da la vida, sin que tú controles los encontronazos con la realidad; ese abrir los ojos, la boca, las palmas de las manos de repente; los sueños que nunca alcanzan la mayoría de edad; las lágrimas que se vierten, incontroladas, por las escaleras; las emociones que te produce el primer beso.
Piensa además que hay momentos en los que crees saber de qué va todo esto , y otros en los que ojalá te deshicieras de los oídos, de esos ojos, del frío y del calor. Has de saber que existe un terminar y comenzar de nuevo, y que por eso sólo se llama a todo aquello 'tener un mal día'.
Ahora coge aire y abre los ojos
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1 comentario:
Buena suerte Adara. Espero que mis encontronazos hagan de este año "un buen día" para siempre :)
Ya era hora.
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