domingo, 12 de diciembre de 2010

Palabras que crean eco

Quando sai ciò che vuoi
e invece fai
la cosa più terribile del mondo
non ci resta che piangere.


Imaginad que estáis codo con codo,
envueltos por un edredón,
cubiertos por la respiración
de la mañana que amenaza
con aparecer.

Imaginaos revueltos
entre vuestras pieles,
entre la tuya
y deseosos por haceros
con la suya.

Implantad una mirada
que os saque de esa luz
que os ciega,
de esa dulzura que irradian
aquellos labios.

Y un beso, dadle un beso
con el que consigáis
anular al resto,
y piense, así,
que éste ha sido el único en su vida.

Aún no huyáis de esos dedos
que os acarician. Centraos
en las subidas y bajadas,
en los círculos que propagan
sobre esa carne que os tiembla.

Asumid el silencio,
y brindad con los ojos cerrados
por la existencia de unos instantes
como aquellos, que no se quedan
en palabras de Machado, ni de Bécquer.

Acabad con el deseo
si os arden las manos,
y pintad sobre su espalda
una esperanza,
y así ésta os pertenecerá para siempre.

Quedaos con ese aroma,
el que ha sobrevivido a ese momento,
porque vosotros andáis entre nubes y
cielo,
y posiblemente ya estéis muertos.

2 comentarios:

CorazónCosido dijo...

A volte le cose accadono
non per nostra colpa
bisogna guardare avanti
non ci resta che vivere

:)

Liveyourdreams dijo...

Veo que sigues escribiendo... :)