martes, 1 de junio de 2010

Mayo tiene 31 días

Una noche inesperada
a una hora en la que
uno sueña o, despierto,
desea seguir soñando.

Un sueño de lenguas,
con miradas
dos cuerpos
y tierra entre las bocas.

Un beso desprotegido.
Queda huérfano de padre
y sin quererlo muere
absorbido por las ganas.

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