
-¿Sabes? Te voy a decir algo, algo que espero que entiendas. Hace tiempo, en mis noches de insomnio, tumbada sobre la colcha que recubre mi cama en invierno (en verano es otra diferente) comencé a tejer una historia, una que hoy me da que hablar. Imaginé que reposabas tranquila y débilmente en lo alto de la cama de un hospital. Algo terrible te había ocurrido, y mi corazón, al enterarme de tal noticia, se escondió tras mis pulmones. Se agarraba fuerte a ellos y hacía que mi respiración se acelerara por momentos.- Y mientras comenzaba aquello, aquella fantasía que ahora dejaba de ser un sueño para convertirse en una verdad irremediable, le cogí la mano, suave y fría, y le conté la historia que más tarde sería tema principal de mi novela.
-Y lo sé, no hace falta que digas nada. Hay que tener cuidado con lo que se desea y sueña. Subestimamos la capacidad que tenemos de imaginar. Hay veces que los sueños sobrepasan las ideas, los simples pensamientos que juegan aquí dentro. Hay días en que, esos delirios, llegan a ser tangibles, paredes blancas que uno puede tocar, telas que uno es capaz de oler, incluso instantes que uno logra saborear mientras lee su libro favorito. Pero tienes que comprender el porqué de estas ganas mías de encontrarte en tal situación: postrada encima de una camilla, inmóvil, sin mover más que tu corazón de vez en cuando; envuelta por unos tubos transparente que aportaban el oxígeno que tanto te faltaba; vulnerable a cualquier muerte improvisada; ‘escuchando’ cada palabra y sentimiento que formaba mi corazón para más tarde salir de mi boca, de mis labios bañados en lágrimas... De esta manera, teniéndote de tal forma, podría decirte cuántas veces he soñado con salvarte la vida, y confesarte que, desde el primer momento que te vi, a partir de que tu imagen se viera proyectada delante de mis ojos, no tuve más remedio que amarte hasta que una de las dos dejara este mundo para convertirse en polvo, en alma, en recuerdo.

5 comentarios:
Bonitas tus palabras.
Y bonita tu cara.
Aquí tiens mi blog, espero que te gusta la mitad de lo que me gusta a mi el tuyo.
Quién es Anónimo?
mmm
jo.
Si yo te contara... somos tan parecidas...!!
En fin...Me encanta remover el pasado, pero tengo que controlarme. Ya sabes, ahora estoy enamorada de verdad!
un deleite poder leerte :)
Yo he soñado con algo similar, Adara.
He cerrado los ojos y en muchas ocasiones quise que fuese verdad. Yo no quiero hablar sino escuchar desde esa cama.
Despetar y ver que a mi alrededor hay alguien, al menos una persona, que espera, que me habla y me dice cosas bonitas al oído porque esa persona creería en mi.
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