domingo, 29 de agosto de 2010

Ingenuidad

Quando il cuore disturba i vostri pensieri
è inevitabilmente l'ora di ricominciare.
Oppure, se vi piace sapere come si dipinge il dolore,
allora camminate avanti, tranquilli,
perché di sicuro trovarete i colori
con cui disegnare l'orrore.




Es incomprensible saber que, por un lado, con los ojos y con la piel, este calor podría abrasar las manos, el estómago, la garganta si, de noche, no encendéis la luz y subis la persiana; y por el otro, con el corazón sobre la almohada, ser consciente de que se trata de un calor con aire acondicionado incorporado, un dos por uno, estar a 40 grados y tener que sacar aquella manta que sólo utilizáis en diciembre, porque los dedos se os hielan, el corazón os duele y los pies dejan de caminar. Es la ambigüedad de la palabra, de los suspiros que ellos producen los que suponen la base de esta incomprensión irresistible. Temblar en meses de verano para poder escribir es algo a lo que deberíais acostumbraros, para más tarde poder decirle a aquél que os espera que estáis ahí, es decir, por si necesita un beso, o un te quiero escrito en bolígrafo azul.

sábado, 28 de agosto de 2010

Lascia perdere

Jugando con las sonrisas
se encontró la vida,
su vida, y sorprendida esperó
que el camino fuera largo,

años luz,

el que recorreríais las dos;
y los primeros besos en un salón,
o sobre aquella arena;
y retirar con suavidad
el papel que salía de su bolsillo,
o el que dormía en su mesilla de noche;
y que el corazón saliera de su boca,
agarrarlo con las manos y cerrar los ojos;
y hacer el amor en colores,
y dejar al blanco y al negro sobre los lienzos.
Cuando de repente,

Chas

como las estrellas fugaces
en un cielo limpio y sin escamas,
la vida decidió dejar
de ser vivida como imaginó
en el minuto dos de un día de agosto,
para convertirse en un tira y afloja,
sembrar y recoger lo que no es tuyo,
lo que, por otro lado, merece
por haber dado muerte a los ojos
y haber vivido
con ese corazón
en las manos.