viernes, 28 de mayo de 2010

Anoche

Me consuela saber que, para un encuentro deseado, sin saber siquiera cómo suenan sus suspiros -¿y su voz?-, mi pobre necesidad por- queda coja ante tal efecto, por lo que no me queda otra que pensar aquello de si tiene que ocurrir, tranquila, ocurrirá.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Sueña chavala, que los sueños no cuestan nada, pero que sepas que ese tipo de amor es malo, porque estás totalmente bajo el control de alguien. Que casi nunca siente lo mismo que tu. Al final te quedas con esos suspiros, y esa voz, que te rodean como las peores pesadillas.

Anónimo dijo...

y cómo lo afrontas cuando realmente te das cuenta de que no ocurrirá jamás... al menos antes de saberlo podías vivir de la ilusión.

Marta Santorini dijo...

amén :)