Si pudiera tenerte entre mis brazos todas las veces que he soñado con tus manos, con tus labios, con tu todo, creo, me quedaría sin fuerzas para sostenerte entre los mismos, y sin aliento, me quedaría sin aliento de tantas veces que he suspirado por ti y tus palabras. Tengo lágrimas rozándome las pestañas. Caminan con cuidado, con cuidado de no encontrarse con la realidad, porque si al final tropiezan y se desploman, tristes y hundidas, no habrá suelo ni superficie que las pare en su camino. Tu piel tersa; tus pómulos ahora marcados; tu labio superior dibujado por un pincel fino, y el inferior besado por mis labios; tu diminuta nariz, que viene a desnudarme sin cuidado; sus ojos, los de ella, los tuyos, que se quedan a vivir conmigo, y ven lo que yo veo, unas facciones dulces, que vician todos mis sentidos.

Nos cogemos por la cintura cuando de repente soy consciente de que pestañeo, cuando inesperadamente despierto de mi letargo, y me consumo en lo más profundo de mi colchón, por miedo a que los deslumbrantes destellos de la realidad me cieguen por completo. Que yo quiero seguir viviendo como viven los enamorados...
“Te quiero y te necesito aquí conmigo. Te cuidaría como se cuidan las flores en verano y en invierno. Te lo prometo, confía en mí” es lo que te diría si pudiera pronunciar palabra alguna, y si mis cartas, ahora, no estuvieran faltas de tinta negra y de papel en blanco.

2 comentarios:
Tenía ganas de volver a leerte.
Es brutal este texto.
Besi
Jope.
Patience.
Hay una canción de Guns and Roses que se llama así, a nadie le gusta pero a mí sí, puede que por eso mismo.
Ya sabes. Jo... no te levantes de mi lado anda.
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