miércoles, 17 de febrero de 2010

A veces no queda otra para que no te descubran

Contar historias a través de palabras secretas es lo que mejor se me da, y por eso, si me pusiera ahora mismo a escribir un relato, un epitafio, una novela, empezaría con las palomas vuelan, pisan tierra y renacen de nuevo. Y terminaría diciendo que Quiero creer que si ellas han podido y pueden, nosotros también conseguiremos hacernos con todo esto.

Palomas...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

siempre me han encantado las ratas voladoras, son el testigo, la risa, el testamento de la fuerza de la naturaleza ante la devastación humana.

un saludoooo

Agne dijo...

Esos bichitos voladores de ojos rojos y movimiento de cabeza...¿sexy?

Buen principio y buen final :)

Besitos & Sonrisas

Marta Santorini dijo...

Se puede hacer, mírame a mi :)